FIN DE LA POBREZA, UN RETO DE LA SOSTENIBILIDAD

 

En Colombia 17 de cada 100 ciudadanos son pobres, así lo indica el último informe realizado por el DANE y aunque entre 2010 y 2017 cerca de 5,4 millones de personas lograron salir de la pobreza multidimensional, es decir que ya cuentan con las necesidades básicas como: alimentación, vivienda, salud y educación, aún queda mucho camino por recorrer.

Es por esto que con el propósito de ayudar a contrarrestar temas como la pobreza, educación, igualdad de género, salud y cuidado del medio ambiente, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo diseñó los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que como su nombre lo explica es un conjunto de objetivos que se deben tener en cuenta para lograr una vida de mayor calidad y bienestar entre y para las comunidades actuales como venideras, creando oportunidades de participación para los grupos sociales más vulnerados.

Mediante el apoyo a organizaciones, emprendimientos, negocios o empresas sostenibles, La ODS busca ayudar como punto de partida a combatir la pobreza, pues estos modelos de negocios empalman a la perfección con la idea de vida ecológica y propósitos sociales, es decir, es una idea de negocio rentable con materiales reutilizables que son capaces de reducir el impacto medio ambiental, garantizando un equilibrio entre crecimiento económico y bienestar social.

Así mismo, el concepto de sostenibilidad ayuda en el surgimiento de nuevos empleos directos mientras se cuida y protege del medio ambiente, un ejemplo de esta idea, es la empresa MACARITO ubicada en Tinjacá, Boyacá, la cual trabaja con familias campesinas de la zona dedicados a producir y vender frutos deshidratados al sol usando exclusivamente frutos colombianos. Juliana Arias creadora de la marca, asegura que su objetivo es cambiar la vida de las familias que trabajan con ellos, mientras producen Snacks naturales.

Empresas como Nutresa, Sura, y Cementos Argos se han destacado por sus estrategias de sostenibilidad, las cuales se enfocan en implementar políticas de ética y responsabilidad, garantizando un empleo decente, uso racional de los recursos naturales y fomentar el bienestar social.

El hacer parte y apoyar una empresa sostenible, ayuda no solo a sus trabajadores sino a toda la sociedad que se beneficia de las consecuencias positivas dadas a sus labores o funciones, es decir, hay una retribución a la comunidad. Permite disminuir la brecha social y económica entre los individuos, generando un entorno de paz y prosperidad. Además de aumentar el acceso de recursos de modo igualitario entre más personas.

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