EL DESARROLLO SOSTENIBLE COMIENZA POR LA EDUCACIÓN

Mientras avanzamos en nuestro querer aprender y conocer más sobre que procesos, productos o marcas contribuyen a la sostenibilidad, no podemos dejar a un lado los objetivos de desarrollo sostenible que la ONU ha diseñado, para a través de estos poder ponerle fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad.

Hoy queremos introducirte en uno de estos objetivos, que se podría considerar como uno de los más importantes a conseguir, es el número 4: Educación de calidad, el cual se fundamenta en “lograr una educación inclusiva y de calidad para todos, con la convicción de que la educación es uno de los motores más poderosos y probados para garantizar el desarrollo sostenible” pues este busca asegurar que todas los niños y las niñas completen sus educación primaria y secundaria gratuita para el 2030 y de esta manera garantizar el progreso para la humanidad, pues así dispondrían de bases para asegurarse un futuro pleno. El último informe que analizaba la situación mundial de los niños y los jóvenes entregado por UNICEF, reveló que en total 303 millones de niños no asisten a la escuela en todo el mundo; 1 de cada 5 jóvenes de 15 a 17 años que viven en zonas afectadas por conflictos nunca han ingresado a una escuela, mientras que 2 de cada 5 nunca han finalizado su escuela primaria.

Establezcamos que la educación es una herramienta que nos permite entendernos a nosotros mismos y a los demás, nos capacita para desarrollar comportamientos y prácticas que permite a todos los seres humanos satisfacer sus necesidades básicas, comprender los vínculos que nos une a los entornos naturales y sociales, promueve el respeto, el cuidado a las personas, la diversidad, el medio ambiente y los recursos del planeta para así vivir una vida plena.

Que el desarrollo sostenible es un proceso arduo, en el cual no se busca llegar a él solamente mediante la aplicación de técnicas y programas, sino que este modelo avanzará a la medida que lo hagamos nosotros, según nuestros valores y la manera en cómo aportemos a estos programas que promueve las necesidades de sostenibilidad y equidad.

En Colombia el panorama no es muy alentador, pues de cada 100 colombianos, el 56 no completa la educación secundaria; así lo reveló el último informe presentado por la organización de la sociedad civil “NiñezYa” de este porcentaje el 62% de los jóvenes que terminaron el bachillerato no lograron acceder a educación superior y el 40% son niños y niñas que no pueden asistir a clases, pues se encuentran en zonas afectadas por el conflicto armado. Es por esto, que garantizar el derecho a la educación ayuda a reducir la brecha de la desigualdad y pobreza en los países, es esencial para el desarrollo humano, social y económico, así como un elemento primordial para conseguir en un futuro –esperemos no muy lejano- una paz duradera y un desarrollo sostenible.

 

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