¿CÓMO DISTINGUIR UN PRODUCTO SOSTENIBLE?

 

A menudo nos encontramos con la duda sobre como puede nuestro comportamiento influir positivamente en el medio ambiente; preocupados por nuestro planeta y como ayudar a reducir los principales problemas que la afectan, nos decidimos por comprar productos que dicen ser sostenibles, ósea(es decir) que son en pro del medio ambiente pero, ¿realmente lo son? La próxima ocasión que te encuentres en frente a un producto o alimento que tenga una etiqueta de producto “sostenible” y no sepas si comprarlo o no, cuestiónalo sobre algunos aspectos.

Pero primero tenemos que tener claro lo que hablamos en nuestro blog anterior – Si no lo has leído te recomendamos que lo hagas, para que juntos podamos comprender mejor este tema – La sostenibilidad se cumple, cuando un producto desde su pre producción está apuntando no solamente en como este se va a desenvolver en el planeta y que va a ser de él una vez acabe su ciclo de duración, también es preocuparse por la calidad de vida de las personas que las fabrican mientras se genera empleo.

¿Entonces, como saber si estamos aportando a la sostenibilidad mientras compramos cierto articulo?, lo esencial es que mires el precio, ¿es accesible para cualquier estrato socio-económico? Si la respuesta es No, es mejor que lo dejes ahí y sigas tu camino. Podremos encontrar una diversidad de productos que dicen ser creados con materiales reciclables, pero eso tiene que ir a la par con su precio, porque no todos los productos sostenibles tienen que ser costosos, sino no como hacer un cambio cuando no puede ser comprado por una gran cantidad de ciudadanos; los autos eléctricos, son una gran solución para los problemas de polución que genera un auto convencional, pero cuantos se pueden dar el lujo de comprar uno.

Ten en cuenta las etiquetas de los productos, si poseen composiciones demasiados largas (alimentos), son de tamaño colosal (electrodomésticos o vehículos), tiene una precaución por toxicidad (elementos de aseo) o no traen ningún comprobante del producto, es una indicación clara que aquello que pensabas comprar no es lo que aparentan y no contribuyen al medio ambiente, recuerda, que en su etiqueta sobresalte la palabra “bio”, “eco”, “orgánico” automáticamente no los vuelve sostenibles. Una de las señales por la cual nos podemos confiar a la hora de comprar un producto, es la ausencia de aditivos químicos en los alimentos, pocos ingredientes en su preparación, la simplicidad en su diseño, la frescura y la posibilidad de venta a granel.

Las cosas que consumimos, lo que compramos, los artículos de los que nos apropiamos pueden ser 100% sostenibles, pero dependerá de nosotros, del uso y la manera como los manejamos. Nuestra manera desmedida de comprar, nuestro comportamiento frente a ese producto, como nos deshacemos de el, es lo que hace el cambio.

Todos contribuimos con nuestro granito de arena, una vida sostenible hace parte de una identidad que elegimos y decidimos mantener con los nuestros y nuestro entorno.

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